El blog de Begoña Okiñena – Abogada

La incapacidad permanente

por | Mar 13, 2023

La incapacidad permanente es la situación del trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves presumiblemente definitivas que disminuyan o anulen su capacidad de trabajo.

La incapacidad permanente es la situación del trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves presumiblemente definitivas que disminuyan o anulen su capacidad de trabajo.

Lo normal es solicitar la incapacidad permanente estando en incapacidad temporal, pero no es un requisito indispensable. Durante dicho periodo, y en función de la causa que determine la incapacidad, el trabajador estará siendo tratado por el servicio público de salud, la mutua o el INSS.

Cualquiera de estas entidades: Inspección de Trabajo, Entidad Gestora, Servicio Público de Salud o Entidades Colaboradoras, podrán iniciar el expediente de incapacidad permanente en caso de que consideren que las lesiones del trabajador son de suficiente entidad para justificar la concesión de una incapacidad permanente.

En caso de que ninguna de las anteriores inicie el procedimiento, puede hacerlo el trabajador por su propia cuenta.

Hay que tener en cuenta de que si no existe una incapacidad temporal previa, la solicitud deberá ser promovida obligatoriamente por el trabajador ya que nadie la iniciará de oficio en ese caso.

Para iniciar el procedimiento por parte del trabajador, éste debe cumplimentar el modelo de solicitud de incapacidad permanente y entregar la documentación necesaria que sobre todo consistirá en aportar informes privados, el historial médico de la sanidad pública, así como cualquier documento que la persona trabajadora considere relevante.

La solicitud junto con la documentación deberá presentarse en cualquiera de los centros de atención e información del INSS, para ello, se puede solicitar cita previa, hacerlo en la sede electrónica o en el registro presencial que existe en cada sede del INSS.

La declaración de la incapacidad permanente es responsabilidad de la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social -INSS- a través de unos equipos encargados de valoración llamados Equipos de Valoración de Incapacidades

En la fase de instrucción se podrá solicitar cuanta documentación y pruebas médicas se estimen necesarias.

El equipo de valoración de incapacidades (EVI) formulará el dictamen-propuesta teniendo en cuenta el informe médico de síntesis elaborado por los facultativos de la dirección provincial del INSS  y el informe de antecedentes profesionales.

Los directores provinciales del INSS  o del ISM, en su caso, dictarán resolución expresa declarando el grado de incapacidad, la cuantía de la prestación económica y el plazo a partir del cual se puede instar la revisión de la incapacidad por agravación o mejoría.

Quien gestiona la baja es el organismo que tiene potestad para dar el alta y baja, pero en cualquier caso, el INSS también tiene potestad para dar el alta médica.

Durante los primeros 365 días, los responsables de gestionar las bajas son, normalmente, la mutua en caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional o el servicio público de salud de la comunidad autónoma en caso de enfermedad común o accidente no laboral.

Es importantísimo acudir a todas las citas que o bien desde la Mutua o bien desde el centro de salud nos indiquen para el control de esas bajas laborales, ya que el no acudir sin justificación, podrá suponer la pérdida del derecho de prestación. 

Requisitos para tener derecho a la incapacidad

Para la concesión de la incapacidad permanente, entran en juego dos requisitos fundamentales.

1. Las lesiones físicas o psicológicas que padece el trabajador, deben suponer  unas limitaciones funcionales de carácter permanente o prolongado. Está es una cuestión mayoritariamente médica, que habrá de relacionarla con la profesión habitual del trabajador. Hay que tener en cuenta que la misma lesión de un trabajador puede justificar una incapacidad permanente para un trabajador y para otro no, en función de su profesión habitual.

2. El número de años cotizados y la base reguladora. Esta es una cuestión laboral. Para tener derecho a la prestación de incapacidad permanente, se deben de tener una serie de años cotizados. No se exige cotización previa, en caso de accidente profesional o común, así como enfermedad profesional, pero sí que se exige un periodo mínimo de cotización en caso de que la incapacidad provenga de una enfermedad común:

    • Si el sujeto causante tiene menos de treinta y un años de edad, la tercera parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los dieciséis años y la del hecho causante de la pensión.
    • Si el causante tiene cumplidos treinta y un años de edad, la cuarta parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los veinte años y la del hecho causante de la pensión, con un mínimo, en todo caso, de cinco años. En este supuesto, al menos la quinta parte del período de cotización exigible deberá estar comprendida dentro de los diez años inmediatamente anteriores al hecho causante.

GRADOS DE INCAPACIDAD PERMANENTE

En España, existen cuatro grados de incapacidad permanente en función de las limitaciones del trabajador:

  1. Incapacidad Permanente Parcial: Disminución no inferior al 33% de su rendimiento normal, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.
  2. Incapacidad Permanente Total: Aquella que inhabilita al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta. Se percibe como pensión el 55% de la base reguladora.
  3. Incapacidad Permanente Absoluta: Aquélla que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio. Se percibe como pensión el 100% de la base reguladora.
  4. Gran Invalidez: Situación en la que se encuentra el trabajador que además de tener una incapacidad permanente absoluta, necesita la asistencia de otra persona para su vida cotidiana. Se percibe el 100% más un aumento en función de las necesidades de cuidados de terceros.

La incapacidad permanente se debe solicitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Incluso, se puede reclamar a esta entidad si la invalidez no es concedida.

Cualquier duda que tengas en relación a tu baja estaré encantada de ayudarte.

×